Liberacion o Muerte!

Liberacion o Muerte!
Compañero Jorge A. Camacho, dirigente estudiantil de nuestra Organización asesinado por el Regimen Torrijista el 14 de junio de 1978

martes, 10 de febrero de 2015

Pronunciamiento del FER-29 ante el Ingreso de Panamá en la Coalición Internacional contra el Estado Islamico

Nuestra organización, el Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre FER-29, como movimiento generacional de las juventudes patrióticas, revolucionarias y anti-imperialistas del istmo panameño, levantamos nuestra voz de protesta y rechazamos rotunda y categóricamente la iniciativa del Presidente Juan Carlos Varela de integrar a Panamá en la Coalición Internacional contra el Estado Islámico por contrariar los principios de Neutralidad y de Paz que debe mantener nuestro país, ante el rejuego geopolítico guerrerista de los Estados Unidos y sus países cómplices, sobre todo en atención a la salvaguarda del Canal de Panamá y su posición geográfica.

A través de un comunicado de la Cancillería panameña, hemos conocido de este nuevo desacierto político en materia de Política Internacional al colocar a nuestro país en una posición de vulnerabilidad ante “enemigos” potenciales y comprometer al Canal de Panamá y a nuestro pueblo, a ser posibles objetivos militares por parte de fuerzas del terrorismo internacional. 

El gobierno de Varela, ha decidido integrarse en dos comisiones de trabajo de esta “coalición” la semana previa a carnavales; una de las comisiones, referentes a la “parte humanitaria” (ayuda humanitaria que ha sido negada a nuestro propios nacionales), que todos sabemos lo que significa en el vocablo injerencista gringo: intervención militar de países, dotación de armas y efectivos militares al mismo Estado Islámico.

Y esto es así, porque el actual gobierno pretende con esto, sumergirnos en la campaña mediatica internacional en contra del Estado Islámico, ignorando que dicha organización terrorista es financiada, asesorada y dirigida por agencias militares del gobierno de los Estados Unidos para justificar su campaña de masacre y genocidio contra los países árabes.

Esta afrenta a los intereses nacionales, no solo es contraria a nuestra histórica y firme determinación como pueblo a construir una nación libre y soberana, sino que nos posiciona nuevamente como un país cómplice de la política imperialista de los Estados Unidos, al colocarnos desvergonzadamente como el primer país latinoamericano en sumarse a esta coalición militar internacional, traicionando así los esfuerzos regionales de integración y la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por nuestro país en la II Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), reunidos en La Habana, Cuba, en enero de 2014; Panamá y su pueblo panameño, no puede retroceder en su justo reclamo de SOBERANÍA para formar parte de plataformas guerristas de potencias extranjeras que financian el terrorismo y promueven falsas banderas de extremistas, que solo terminan sirviendo de excusa para invadir países (Irak, Libya, Siria, Palestina, Líbano, Afghanistan, otros), asesinar a sus pueblos y saquear sus recursos. 

El Gobierno panameño en su comunicado, no especifica el tipo de apoyo que brindará a esta mal llamada Coalición; Panamá no tiene Ejercito desde 1989, ¿servirá acaso el Tratado Torrijos-Carter y el tratado de Neutralidad Permanente como “apoyo” y excusa que permitirá a Estados Unidos utilizar nuestro país como un instrumento más de sus intereses? ¿estar bajo el Paraguas del Pentágono nos retrotraerá a ser una base de operaciones y entrenamiento “anti-terrorista”, vulnerando nuevamente nuestro reclamo de auto determinación y soberanía?

Los estudiantes universitarios somos conscientes que Panamá y sus organizaciones sociales, así como también la sociedad civil, aspiran a un cambio de timón en cuanto a la política exterior que permita levantar la dignidad de nuestro país hacia los países hermanos de la región y corregir los entuertos diplomáticos del pasado régimen. 

Es claro que la decisión de ser parte de esta aventura islamofobica podrá empañar seriamente la imagen de nuestro país de cara a la VII Cumbre de las Américas. 

Como voz legítima del movimiento estudiantil y la juventud panameña, levantamos nuevamente las banderas en pro de nuestra soberanía. Estando en peligro la Neutralidad del Canal de Panamá y nuestra nación, solicitamos al gobierno panameño que rectifique su decisión y en su lugar, se comprometa a promover relaciones de amistad y cooperación con los países y pueblos latinoamericanos, alejando de una vez por todas a nuestro país de oscuros intereses que buscan sumergirnos bajo los nubarrones del imperialismo.

¡PATRIA LIBRE Y SOBERANA!
¡SIN LUCHAS NO HAY VICTORIAS!

MORIR O VENCER! 
FER FER FER!

FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO 29 DE NOVIEMBRE
FER-29 Panamá

viernes, 9 de enero de 2015

Discurso de Abraham de Sedas, dirigente estudiantil del Instituto Nacional


"9 de enero de 1964.
Nueve de enero, numero inicial principio germinal de independencia. Lúgubre silencio letal de palomas soltadas en el centro de la vida." (Bertalicia Peralta).


El tratado Hay-Bunau Varilla, que ningún panameño firmo, creaba esa extraña jurisdicción “a perpetuidad”, llamada Zona del Canal; era un país dentro de otro, una franja panameña en la cual los nacionales estaban excluidos. Durante el siglo XX los políticos elaboraban planes para de una vez hacer un alto a estas anomalías que cada vez más causaban malestar a una sociedad que empezó a crecer en base a una educación, y a hacerse más consciente de lo intolerable de esta situación.

Las leyes americanas regían aquel paraíso aislado habitada por gente ignorante que desconocía lo que pasaba más allá de la alambrada que rodeaba sus jardines, bien cuidados sus edificios, bien construidos y su manera única de vivir. Todo empezó esa tarde de enero cuando los habitantes de la Zona del Canal se opusieron a izar la bandera panameña en uno de sus colegios secundarios. Un gesto apenas simbólico que estuvo pactado un año antes entre los mandatarios de ambas naciones que no cambiaba nada pero que era de gran validez para el sentimiento nacional. Esa negativa, manera nefasta de repudio hacia nuestra nación, basto para desatar la furia que se había acumulado en manera de frustración e impotencia.

A las 4:45 de la tarde aproximadamente después de finalizadas las clases, unos 200 estudiantes del Instituto Nacional avanzaron al interior de la Zona por la calle Gorgas. Portaban la bandera nacional del plantel que les había sido entregada por el rector Dídimo Ríos, el estandarte de la escuela, y pancartas alusivas a las reivindicaciones soberanas de Panamá. 

Los estudiantes luego de pasar en silencio frente al hospital Gorgas se aproximaron a la residencia del gobernador de la zona en la que se detuvieron y de forma pacífica cantaron el himno nacional de Panamá. La policía de la zona intento detener la macha pero luego de conversaciones con las autoridades se estableció que una delegación de 4 estudiantes se acercara a la Escuela de Balboa desplegara la bandera y cantaran el himno nacional. Los institutores escogen sus 4 representantes mientras se acercaban, se suma otro con un cartelón que decía “Panamá es soberana en la zona del canal”. 

El recibimiento fue de manera hostil; los estudiantes zoneitas instados por sus padres gritaban improperios los mismos comenzaron a cantar el himno estadounidense desafiando a los institutores y su actitud hizo enardecer a los panameños. Fue cuando entonces empezaron a recibir empujones, lluvias de insultos y a forcejear, sobre todo a proteger la enseña nacional. 

Y fue cuando un policía manipuló bruscamente su cachiporra y rasgo la bandera. Ahora los institutores estaban enfurecidos, la marcha salió desbandada, los institutores se refugiaron en la escuela y mostraron la bandera rasgada a las personas que los esperaban al ver lo acontecido se sintieron humilladas y fue entonces a las 6:45 p.m. estudiantes y civiles se trenzaron a una lucha desigual con la policía y los civiles zoneítas lanzando toda clase de objetos y tratando de esquivar las bombas lacrimógenas y las balas que venían del lado contrario; la bandera Patria flameaba por doquier la intención era penetrar con ella más allá de los límites de la zona. 

Fue entonces cuando el vice gobernador Parker quien estaba a cargo de la zona entrego el mando al Jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas estadounidenses y fue así desplegada la brigada de infantería 193 del ejército norteamericano. Los panameños intentaron defenderse pero esto fue el inicio de aquella noche sangrienta. Ambulancias iban y venían con heridos que se amontonaban en el hospital Santo Tomas, rebasando su capacidad.

Con la muerte del estudiante Ascanio Arosemena se inauguró el conteo de víctimas fatales del lado panameño. Y para colmo la madrugada del 10 de enero no trajo paz. En Colon hubo enfrentamientos y muertos a la vez. Panamá rompe relaciones con Estados Unidos pero 23 compañeros cayeron durante la jornada. 

LOS CIERTO ES QUE MURIERON POR CAUSAS DE UNA ACCIÓN ARMADA APABULLANTE CONTRA UN PUEBLO INDEFENSO HUBO QUE PACTAR NUEVAS REGLAS, NUEVOS TRATADOS DEL CANAL QUE PASARON POR BAUTIZOS DE FUEGO UNA DICTADURA MILITAR SIN LIBERTADES NI DEMOCRACIA; UNA INVASION HOY 51 AÑOS DESPUÉS PANAMÁ ES SOBERANA EN TODO SU TERRITORIO DUEÑA DEL CANAL Y DUEÑA DE SU DESTINO.

Es importante destacar la labor de la juventud estudiantil pero también señalar al sector educativo para que actos tan bochornosos como el 7 de octubre de 2013, cuando la policía nacional bajo la orden de Lucy Molinar ingreso de una manera agresiva e impulsiva atacando al estudiante institutor y eso solo fue el inicio de amenazas y persecuciones de una manera directa a la diligencia estudiantil y a los docentes, en el que muchos compañeros y profesores cayeron ante la compra de conciencia. 

La administración pasada atento contra la historia de nuestro país, que es el Instituto Nacional de Panamá, pero hoy el Instituto dice PRESENTE; hoy su dirigencia trae un mensaje: de que hoy más que nunca defenderemos nuestros derechos estudiantiles y que sin importar entregar nuestras vidas, defenderemos plenamente a nuestro glorioso Nido de Águilas .


¡LA PELEA ES PELEANDO!
¡¡LAS ÁGUILAS PODRÁN SER ABATIDAS PERO JAMAS VENCIDAS!!

FER-29 Instituto Nacional

Palabras del FER-29 en actos de 51 años de la gesta del 9 de enero

“Compañeros: una campana para su memoria:
Hay semen de mártires regado en las plazas,
lágrimas de madres, viudas, huérfanos
acumuladas a la orilla de los templos.
Hay multitud de huesos clavados en tierra
y cadáveres redondos y fríos vestidos de banderas
a lo largo de calles y campos”.


Bertalicia Peralta, en “9 de Enero: Un Minuto de Silencio”, nos relata en dolorosos versos de tragedia y dolor, la agonía de nuestros estudiantes, la tragedia de nuestra gente y la impotencia de nuestro pueblo, ante la barbarie ocurrida un día como hoy, hace 51 años. 21 jóvenes muertos, cientos de heridos y decenas de lisiados de por vida, que dejó la brutal agresión de un país invasor en nuestra Patria. ¿Cuál fue el pecado? ¿Cuál fue la razón? ¿Cuál fue el motivo de tan sangriento evento? La respuesta a estas incertidumbres es una: izar nuestra bandera en la Zona del Canal, en nuestro territorio. Los estudiantes institutores reclamaban el cumplimiento del Convenio Chiari-Kennedy que establecía que en todos los sitios públicos de la antigua Zona del Canal se izaran conjuntamente las banderas de los dos países.


Hoy, 9 de Enero, no es un día como cualquier otro. ¡No!, hoy recordamos con orgullo a quienes dieron su vida por nuestra soberanía. A quienes con piedras y palos, se enfrentaron a balas y perdigones; a quienes valientemente salieron a las calles a reclamar el derecho que como panameños teníamos de izar nuestra enseña tricolor en nuestro territorio.

La brutal y cobarde agresión imperialista, ocurrida hace 51 años, fue el punto de efervescencia social culminante para la recuperación de nuestra soberanía. Es muy importante destacar, que previo a estos acontecimientos, el pueblo panameño de igual manera alzó su voz ante la nefasta presencia estadounidense en nuestro país, tales como: el rechazo al Convenio de Bases o Filós-Hines del 22 de diciembre de 1947; la Operación Soberanía del 2 de mayo de 1958; el movimiento estudiantil y juvenil bajo la consigna: ¡Más Escuelas, Menos Cuarteles! de mayo de 1958; el Levantamiento Armado del Cerro Tute y Cerro Banquillo en abril de 1959 y la Marcha Patriótica a la Zona del Canal del 3 de noviembre de 1959. Queda evidenciado, que el estandarte de la lucha por la recuperación del Canal, la enarboló siempre el pueblo, con el sentimiento más impulsivo del ser humano: la indignación.


Fue en enero de 1964, cuando estudiantes del Glorioso Nido de Águilas, nuestro emblemático y ahora centenario Instituto Nacional, se adentraron en la antigua Zona del Canal, con el temor de ser rechazados, de ser insultados de ser pisoteados, pero con un sentimiento de Patria, de valor y de heroísmo. ¿Acaso enfrentarse dignamente al país más poderoso del Mundo no representa un acto de heroísmo? Por supuesto que sí, cómo no recordarlos hoy entonces, por ese heroísmo y patriotismo que trajo como consecuencia que hoy nuestra bandera sea izada en aquel territorio que fue cedido hace más de 100 años, por falsos próceres que hoy en día, el sistema quiere que le rindamos los más altos honores. ¿Honores de qué? De hecho, fuimos testigos de cómo los distintos gobiernos neoliberales postinavsión, intentaron silenciar esta fecha, con nefastos días puentes, pero aún así, no pudieron silenciar la sangre de nuestros mártires que gritaban libertad, soberanía. Aquí estamos hoy reunidos, precisamente recordando aquella gesta, que es la muestra más clara de dignidad de toda una nación.


“…Manifestamos que los patriotas no permitiremos la entrega de nuestra Patria, y antes por el contrario estamos decididos en todo momento a construirla con el martirologio propio…”, palabras de el máximo comandante de nuestra cincuentenaria organización, Floyd Britton, quien luchó contra la agresión Imperialista, con dignidad y patriotismo hace 51 años, que estas palabras hagan un llamado a la conciencia de los aquí presentes.


Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre
 FER-29 Panamá

sábado, 20 de diciembre de 2014

Discurso del FER-29 ante la embajada norteamericana a 25 años de la Invasión Yankee a Panamá


El 20 de diciembre de 1989 es una fecha imborrable en la memoria colectiva de los panameños, no solo por quienes fueron testigos de la sangrienta Invasión militar norteamericana en nuestro país, sino también por aquellos quienes resistieron en las calles la asonada gringera en defensa de nuestra Patria o aquellos que fueron víctimas de la masacre desmedida contra civiles panameños inocentes del rejuego de poderes en la geopolítica imperial que se vivía en nuestro suelo; hablamos de toda una generación de panameños que vieron como desenlace final de los 21 años de dictadura militar, el derramamiento de sangre, la violación de nuestra soberanía, la inmensurable violación de los Derechos Humanos (de toda índole), la complicidad de la elite oligárquica en contra de nuestro pueblo y la entrega cobarde y bochornosa del llamado “Hombre Fuerte” de Panamá a agentes norteamericanos: títere predilecto de los aparatos de contra-insurgencia y del narcotráfico estadounidense, auto-proclamado General y heredero de la tiranía militar pro-yankee del dictador Omar Torrijos Herrera y su doctrina de la Escuela de las Américas. 


Es para nosotros, como juventud revolucionaria y anti-imperialista, un deber moral reivindicar un año más de estos lamentables hechos para que no quede en el olvido el verdadero significado de conmemorar estas fechas: no dejar inconscientes, insensibles y huérfanas de   nuestra historia a las futuras generaciones. Al respecto, es oportuno destacar el orgullo que sentimos, y con firmeza señalamos, que esta juventud y el movimiento estudiantil revolucionario ha conmemorado cada uno de los 25 años que hasta hoy se cumplen de la Invasión militar estadounidense a nuestro suelo.

Desde el primer momento, en que como jóvenes tuvimos que afrontar la dura realidad en que nos encontrábamos, teniendo nuestra Universidad invadida y nuestras calles ensangrentadas, rechazábamos la presencia militar en nuestro suelo. El valeroso ejemplo de aquella dirigencia estudiantil que rechazo la presencia militar norteamericana en nuestro suelo y dentro de los predios universitarios, sobre todo en las difíciles condiciones en que nos encontrábamos los revolucionarios, se hace presente en nuestros días.

Es imperioso reconoce los esfuerzos del Gobierno Actual a través del Instituto Nacional de Cultura en promover esta serie de actividades culturales y educativas al cumplirse 25 años de aquella trágica fecha. Sin embargo, es fácil ver que por parte del Gobierno, estos esfuerzos se limitaran exclusivamente a la Invasión militar yankee para capturar a Noriega, ignorando la cronología de regímenes dictatoriales y la espuria burguesía vende-patria que gozó, lucró y se desarrolló plena e impunemente cual plaga capitalista a lo largo y ancho de todo el periodo dictatorial torrijista-norieguista que sangro la dignidad de nuestro pueblo.

Al respecto, es necesario no solo una campaña de concienciación coyuntural sobre el tema sino una revisión integral y una actualización profunda de nuestros textos educativos en nuestros centros de enseñanza y tratar de rescatar la poca conciencia de los estudiantes panameños sobre estos temas; hechos de nuestra historia que han sido acallados y censurados en nuestros planteles y textos educativos como parte de la involución formativa y educativa promovida por el fascismo en el periodo de Ricardo Martinelli para mantener en la ignorancia a la juventud estudiosa de nuestro país.
Es por esto, que el FER-29 hace necesario demandar del Gobierno Actual, que la cátedra de la Historia de Relaciones de Panamá con los Estados Unidos sea uno de estos primeros pasos destinados a fortalecer nuestra identidad y cultivar la memoria histórica en nuestros jóvenes sobre estos trágicos acontecimientos.

Para nosotros, aquellos oscuros días de diciembre tiene su reflejo en múltiples naciones del Mundo que aun hoy enfrentan la arremetida Imperialista y resisten firmemente ante la maquinaria guerrerista sedienta de horror, despojo y miseria que los Estados Unidos ha desplegado por el planeta en franca guerra contra la humanidad misma.

No podemos reivindicar la memoria de nuestros caídos sin entender el monstruo al que se enfrentaron. No podemos concienciar a nuestro pueblo mostrándole una visión subjetiva de lo que creemos que pasó aquella madrugada el 20 de diciembre, así como sus antecedentes; el pueblo panameño merece la verdad de lo que ocurrió y no seguir sosteniendo la misma campaña de silencio psicosocial apelando al olvido y al cansancio de los desesperanzados.

Por lo que en esta oportunidad, como jóvenes tenemos derecho a hacer los siguientes cuestionamientos:
  ¿Por medio de qué instrumento de derecho internacional, se hizo legal una Invasión militar sangrienta en nuestro país?
  ¿Cuál era la opinión de la CIA y el gobierno de los Estados Unidos ante el fraude electoral en 1984, un año después del ascenso al poder de Manuel Antonio Noriega?
  ¿Cuáles fueron las adineradas familias, medios de comunicación, empresarios y sectores de la llamada sociedad civil que servían y sostenían los intereses de la cúpulas militar que sostenían al régimen?
  ¿Por qué los organismos internacionales que previamente se mostraron activos aprobando el Embargo económico a Cuba, no fueron igual de beligerantes a la hora de rechazar la invasión sangrienta a nuestra soberanía y contra nuestro pueblo indefenso?

Y en estos días recientes, lo que vemos en los medios de comunicación es una especie de campaña “justificante” de la invasión militar a Panamá, mostrando imágenes del régimen de Noriega y la violación a los derechos humanos, la represión a los panameños y la escalada de violencia producida por las Fuerzas de Defensa y el Noriegato, pero en ningún momento hacen énfasis en las fuerzas del movimiento social que resistieron, que combatieron y que se sacrificaron por mejores días en nuestro país. Aquellos patriotitas independientes de militares y pequeño-burgueses gringeros que lucharon sin cansancio hasta el último día del régimen militar. Ocultan la historia y la moldean a sus intereses. 

Por ejemplo, las luchas del movimiento obrero y sindical en contra de las medidas económicas que afectaban a los panameños y que en muchas ocasiones pusieron a temblar a la Dictadura, o las luchas estudiantiles en las calles encabezadas por una dirigencia estudiantil revolucionaria y anti-imperialista del FER-29, que pago con sudor y sangre la defensa de nuestra Autonomía universitaria y el viraje gringero y pro-yankee que estaba dando la llamada sociedad civil para justificar una agresión a nuestro territorio. 

Al cumplirse 25 años de este genocidio cometido contra los panameños, debemos crear conciencia de una cosa: el Imperialismo estadounidense crea sus propios monstruos para luego colocarlos en naciones débiles como grandes Tiranos y luego tener una excusa para arrasar sus pueblos y sus recursos. 
Así hicieron con Saddam Hussein, luego de engordarlo con armamento, logística y recursos para hacerle la guerra a otros países, un día era un héroe y al otro un tirano. Luego vino la invasión a Irak por unas armas nucleares que jamás existieron. 
Así hicieron con Osama Bin Laden, entrenado por la CIA y con estrecha colaboración del Pentágono como guerrillero talibán contra la Unión Soviética. Luego lo hicieron culpable del auto-atentado que hizo Bush contra las Torres Gemelas para justificar luego su invasión y genocidio en el oriente Medio. 
Y así hicieron con Omar Torrijos y Noriega aquí: entrenados en la Escuela de las Américas, luego irrumpieron contra el autoritarismo arnulfista para mostrarse los héroes de una Revolución que jamás existió. Garantizaron el tráfico seguro de droga a Estados Unidos y luego se hicieron tiranos cuando no les servían más. Es decir, nuestro Istmo fue un laboratorio de armas y falsa-democracia útil a los Estados Unidos. Aquella noche, panameños vendepatrias festejaban en las calles con banderas estadounidenses la masacre a nuestro pueblo. Aún en nuestros procesos electorales, lo primero que hace los candidatos antes de las elecciones es ir a reunirse en la embajada gringa; lo siguiente que hacen luego de ganar una elección es ir a visitar la Casa Blanca. Todo sigue igual. Solo la determinación de justicia social añorada por nuestro pueblo, sufrido y engañado, y su despertar en la conciencia patriótica, nos dará Paz. 

Y siendo conscientes de que no hay otro camino que la liberación nacional y social por nuestros propios esfuerzos y sacrificios, del ajedrez geo-político estadounidense, nos llevara a levantar esfuerzos sociales determinados a lograr una sociedad sustentada en valores, principios e ideales, y nos hará dignos de reconstruir sobre la historia de vejámenes contra nuestro pueblo, un país democrático, libre y verdaderamente independiente. Lejos de ese objetivo, seguimos siendo peones de la partidocracia criolla, siempre serviles al Imperialismo estadounidense. Lejos de ello, estamos condenados a regresar al ayer. 

MORIR O VENCER!
FER FER FER! 

Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre
FER-29 PANAMÁ

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Floyd Britton Morrison: 45 años de un legado de luchas activas y combatientes



Floyd Britton, colonense con el ímpetu de líder revolucionario y político socialista. Caracterizado por su humildad y sencillez, forjó sus ideologías de lucha en las distintas gestas heroicas por el ideal de una nación soberana. Su sueño de liberación comienza desde muy joven. Motivado por las luchas sociales en Colombia organizadas por Eliecer Gaitán, destaca la oportunidad de tomar acción cuando su familia vuelve a la ciudad de Panamá. Es en aquel entonces cuando ingresa al Instituto Nacional y realiza su primera revolución. 
 
Orador con perfección, capaz de convencer a intelectuales debido a su gran claridad ideológica, lideriza distintos grupos creando conciencia en un sector en específico: el estudiantil. Su mejor arma era el debate de temas coyunturales lo que más tarde le abriría las puertas para conectarse con un pueblo sediento de soberanía, manteniéndose fiel a la causa... un revolucionario a carta cabal. 

Floyd con mucho esfuerzo junto a otros compañeros llevo a cabo la organización del movimiento estudiantil a partir del 5 de mayo de 1966 para derrocar en aquel entonces el entreguismo de la otrora Federación de Estudiantes de Panamá, al cual se plegara posteriormente al militarismo dictatorial. Es así como su enseñanza trasciende de generación en generación a través de la militancia activa de cada uno de los militantes del FER-29. 

Como joven revolucionario fue dirigente de las siguientes organizaciones: 

1. El grupo Sebastián Tapia en el Instituto Nacional. Por esos días su fiel amigo y compañero Eduardo Santos Blanco y junto a él publican el periódico estudiantil "el Aguilucho".
2. Organiza la Asociación Federada del Inst. Nacional (AFIN).
3. Reorganiza la Federación de Estudiantes Panameños (FEP).
4. Miembro fundador del Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR).
5. Movimiento de Unidad Revolucionaria (MUR).
6. En 1964 la Unión Revolucionaria Panameña (URP). Manteniéndose fiel, constante y organizado en sus luchas.
7. En 1966 funda el FER junto con otros compañeros.

Estos hechos marcarían a una generación, sobre todo al Frente Estudiantil Revolucionario quien luego de su asesinato el 29 de noviembre de 1969, añadiera a sus siglas el 29 de noviembre (FER-29) en honor a él. Aun en nuestro días, su madre Nellie Morrison con 102 años, su esposa Eloísa Fernandez y el pueblo panameño aun no pierden la esperanza de dar con el paradero de sus restos, los cuales hasta el día de hoy se desconocen, ya que nunca fueron entregados a sus familiares ni mostrado su cuerpo; su muerte fue el inicio de infinidad de desapariciones bajo los 21 años de dictadura militar.
 
Hoy no estamos muy lejos de esos flagelos que aquejaban a los panameños en aquel entonces. Vivimos en un periodo en el que hemos vuelto a hablar de Estado Fallido producto de los graves escándalos de corrupción, a todos los niveles gubernamentales, por parte de gobiernos empresariales de hoy y ayer, que han hecho del Palacio de las Garzas su centro comercial privado. La gloria de las luchas estudiantiles de décadas pasadas y el legado patriótico que nos dejaran mártires de la talla de Floyd Britton, no se ven reflejadas en decisiones nefastas para los estudiantes panameños, como la del Gobierno actual en el que sea busca disminuir el Presupuesto Universitario ante la necesidad de mejores condiciones de educación y modernización de los centros de enseñanza superior. 

La Universidad de Panamá, como sabemos, es la cuna del pensamiento crítico estudiantil y profesional de nuestro país; sin embargo, nuestras exigencias de respetar la Autonomía Universitaria y rechazar la amenaza del recorte del Presupuesto Universitario no puede escapar al señalamiento crítico de que, mayor presupuesto a nuestro amada Universidad también demanda de las actuales autoridades universitarias, un proceso de reestructuración y democratización de las instancias administrativas consono con nuestros tiempos actuales, y nuestra lucha como estudiantes no va a replegarse a defender a personajes mesiánicas ni a la corruptela enquistada en la Administración Universitaria. 

Nuestra voz rebelde, siendo el eco presente de las consignas que abrazaran las juventudes forjadas al calor de las gestas de mayo del '58 y las luchas patrióticas del 9, 10, 11 y 12 de enero de 1964, debe seguir siendo el ejemplo y estandarte de valores, principios e ideales frente a los desvalores que el sistema capitalista busca arrebatarnos para así enfilar a las juventudes críticas bajo el afán rastrero de los intereses electoreros de la Partidocracia y el poder mediatico. 

Lastima da ver, como medios de comunicación y periodistas inescrupulosos, respondiendo al guión maquiavélico del poder económico burgués, se prestan para engañar y confundir a panameños que ansían una democracia participativa y real, y llevan a muchos jóvenes a esperanzarse en que el carcomido sistema político en el que vivimos pueda dar respuesta a las urgentes necesidades de la población.

Producto de maletinazos y pactos de gobernabilidad, hemos sido testigo de cómo a espaldas del pueblo se designa un Contralor y una Procuradora serviles al gobierno de turno: un Contralor ungido por los Motta y otros multimillonarios, y una Procuradora que al igual que Ana Belfon, sale de Asesoría Jurídica del Ministerio de la Presidencia para hablarnos del “rescate e imparcialidad” de la Institución responsable de la impunidad del régimen martinellista. 

No ha cambiado nada. Pero lo que si podemos destacar en esta ocasión a los 45 años de la muerte de Floyd Britton, es que recordemos que el trinomio oligárquico-imperialista-militarista sigue teniendo su representación en las estructuras del Gobierno actual y que solo el Poder Popular podrá proponerle al país una Asamblea Constituyente Originaria para rescatar la Democracia, la Libertad y el sueño de justicia e igualdad de patriotas como aquel valeroso hombre que perdiera la vida en las oscuras celdas de la Isla de Coiba.

En este Homenaje al compañero Floyd Britton y resaltando la memoria de todos aquellos que fuesen víctimas y desaparecidos del régimen torrijista-norieguista, le exigimos al presente Gobierno que a 25 años de la Invasión militar norteamericana en Panamá, el 20 de diciembre próximo sea declarado DÍA DE DUELO NACIONAL, y que junto a la juventud y por la juventud, hagamos conciencia del significado de esta sensible fecha para todos los panameños.

FLOYD BRITTON: Tu legado de lucha por nuestro pueblo aún se mantiene!

¡Liberación o muerte: ¡Venceremos! 

Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre
FER-29 PANAMA

martes, 21 de octubre de 2014

Solidaridad desde Panamá con los estudiantes de Ayotzinapa, Mexico

Movimiento estudiantil revolucionario panameño en solidaridad a las luchas estudiantiles de nuestros hermanos mexicanos. Juventud FRENADESO
Manifestarse, protestar o declararse en huelga es un derecho consagrado en la mayoría de los países del Mundo; es la facultad natural de los oprimidos y de todos aquellos que sientan que algún Derecho Humano ha sido violado, para que pública y organizadamente puedan reclamar dichos derechos, por razones de poder político o económico.
Hemos visto el silencio de los medios de comunicación (cómplices en la mayoría de los casos de los gobiernos neoliberales) cómo han callado las realidades de las protestas en muchos lugares del mundo, y han tergiversado y satanizado a los movimientos sociales; siendo entonces las redes sociales, medios alternativos de comunicación y los comunicadores populares los únicos mecanismos que han visibilizado  las terribles realidades que los medios esconden.
Vale la pena resaltar un grave acontecimiento reciente, que no ha sido difundido ampliamente y que refleja una terrible realidad en nuestros pueblos latinoamericanos: Las Protestas en el Estado de Guerrero, al sur de México. El gobierno neoliberal de Enrique Peña Nieto ha lanzado una dura campaña opresora contra los movimientos sociales (llámese: movimientos estudiantiles, gremios docentes, pueblos originarios, etc.), reprimiendo salvajemente cualquier tipo de manifestación que tenga como objetivo, oponerse a las políticas estatales, por lo general, antisociales del gobierno de Peña Nieto.
Lo ocurrido el 28 de septiembre en la localidad de Iguala, estado de Guerrero, es muestra de ello, lo que pareció ser una protesta pacífica contra una impopular e inconsulta Reforma Educativa, tuvo el trágico desenlace de 6 personas muertas, entre ellas estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, un famoso y muy prestigioso Centro Educativo que gradúa a profesionales de la educación, donde en sus aulas estudiaron importantes líderes insurgentes como Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, en  los 60 y 70.
Estas acciones represoras muestran una realidad muy latente en nuestros pueblos: la utilización del ejército como aparato represor de los movimientos sociales de masas. Y en México, ha existido una desproporcionada utilización de armas de guerra y de grueso calibre, como las que utilizan los efectivos militares hoy contra una población sin armas y que no tiene como defenderse.
Panamá vivió momentos similares de cruenta represión contra los movimientos sociales, al igual que Chile recientemente, en donde gobiernos de derecha como el de Ricardo Martinelli aquí en Panamá y Sebastián Piñera en Chile, fueron fuertes opresores de los Derechos Humanos y mostrando su desprecio hacia la juventud y los estudiantes. Pero lo que se vive en México actualmente, se originó en la demanda de los estudiantes mexicanos por una educación que fuese más incluyente y accesible, y salieron masivamente a las calles a protestar por ese derecho; marchan por una educación donde se deje de percibir la misma como un bien de consumo y sea una obligación del Estado para con la población. 
En Panamá, es importante recordar la violenta intromisión de la Policía Nacional al glorioso Instituto Nacional, donde se nos quiso vender la idea que había pandillas infiltradas cuando el trasfondo de dichos acontecimientos, era desmantelar el movimiento estudiantil organizado dentro del plantel. En México, se ha suscitado la desaparición de 43 jóvenes normalistas de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, y se conoce claramente la complicidad que existe entre el Gobierno Federal con grupos paramilitares locales en el asesinato de dirigentes estudiantiles, para ir desmoralizando cada vez más el movimiento social, sobre todo las luchas estudiantiles, siempre beligerantes y vanguardistas en las luchas por un mejor país. 
Para nadie es sorpresa que el movimiento estudiantil en cualquier parte del mundo es el que más sufre la represión de los gobiernos de turno, y acompañado a esto, los medios “ayudan” siempre difamando las luchas de las juventudes. La manera en que cómo se victimiza la institucionalidad del Estado mexicano es tal, que manifestaciones similares fueron hechas en varios países incluyendo el nuestro, donde tristemente hemos visto como personas de capas bajas de la sociedad, se solidarizaban con aquellos que siempre han vivido acomodados e indiferentes a los problemas sociales. Entonces ¿Por qué, por ejemplo, el estudiante venezolano vandálico y antichavista, mediáticamente es un héroe y el estudiante panameño, y ahora concretamente los estudiantes normalistas de Ayotzinapa en México, son unos vagos y delincuentes? Aparentemente para algunos ingenuos, la lucha y las protestas como tal, varían y son bien o mal vistas dependiendo de quien las ejecute; si son protestas provenientes de sectores acomodados son bien vistas, pero si provienen de las clases más oprimidas son ignoradas.
Inclusive, es importante destacar el fuerte racismo que existe en el caso de los estudiantes de Ayotzinapa, la mayoría de procedencia indígena y mestiza, personas de humilde proceder que con esfuerzo han podido salir adelante.
Pero sin duda, lo más triste del caso, ha sido el lamentable desenlace de estos jóvenes con ideales con el destino sepulcral que han sufrido en fosas comunes donde yacen los cuerpos de asesinados y torturados. Las investigaciones de este horrendo hecho se mueve a paso lento, ¿si hubiesen muerto en iguales condiciones personas de clase alta y la burguesía, hubiese imperado el mismo silencio? Por supuesto que no. Eso nos demuestra que en nuestros pueblos, la Justicia solo existe para los ricos y no para los pobres.
En Panamá es posible contabilizar las noticias, tanto de la prensa escrita como de medios televisivos, sobre la masacre de estudiantes en Ayotzinapa en México; resulta curioso porque al tratarse de estudiantes, no se les ha dado la misma importancia como si se hizo con los estudiantes venezolanos en meses pasados, quienes no respondían al clamor de un pueblo sino a los intereses de la oligarquía venezolana.
Esto acarrea un serio problema social: lo mucho o poco que sabemos de la muerte de los estudiantes de Ayotzinapa ha sido a través de las redes sociales o medios alternativos, entonces ¿Qué sucede con aquellos que no tienen acceso a estas alternativas comunicacionales? Por supuesto nada saben, y con ayuda de los medios burgueses, terminarán por ignorar el hecho acompañado de un sentimiento de apatía e indiferencia hacia la represiones juvenil.
En México se vive un momento de Estado fallido, donde claramente se promueve el terror a cualquiera de desee protestar por algún motivo. ¿Y cómo no protestar cuando un gobierno que tú elegiste regala el país un una potencia extranjera?
Por todo esto, el Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre FER-29, desde esta tierra istmeña, reclama y exige al Gobierno mexicano el respeto y salvaguarda de los Derechos Humanos del pueblo de Ayotzinapa, y que el derecho a la protesta social se respete como un derecho inalienable de toda sociedad de exigir y reclamar al Estado, por la incapacidad del sistema capitalista caduco y obsoleto imperante, explotador de los recursos naturales de los pueblos y que impone a sangre y fuego reformas educativas que solo buscan destruir la identidad nacional y cultural de los países, eliminando su historia de lucha, a sus mártires y reivindicaciones sociales.
Latinoamérica y todos los pueblos solidarios del mundo exigen la verdad sobre los 43 estudiantes normalistas desaparecidos. Y ante el silencio cómplice de los medios de comunicación, nuestra solidaridad con los familiares de los jóvenes desaparecidos en el estado de Guerrero en México, en lo que es claramente un atentado más del Imperialismo en el afán incansable de destruir los ideales de liberación nacional y social de nuestros pueblos.
¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!
¡TODOS SOMOS AYOTZINAPA!
¡VIVA LA LUCHA DE LOS ESTUDIANTES EN LAS CALLES!
FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO 29 DE NOVIEMBREFER-29 PANAMÁ
Universidad de Panamá
Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, 2014

Liberacion o Muerte!

"Juramos ante el sagrado altar de la Patria y la memoria de nuestros héroes y mártires: Combatir el IMPERIALISMO y toda forma de dominación, donde quiera que se encuentre y luchar por una patria digna, soberana e independiente; Luchar contra la Oligarquía criolla, contra el Militarismo, contra toda forma de explotación u opresión y por una sociedad sin explotadores ni explotados, donde impere la Justicia social y prevalezcan los intereses del pueblo trabajador..."