Liberacion o Muerte!

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Compañero Jorge A. Camacho, dirigente estudiantil de nuestra Organización asesinado por el Regimen Torrijista el 14 de junio de 1978

sábado, 20 de diciembre de 2014

Discurso del FER-29 ante la embajada norteamericana a 25 años de la Invasión Yankee a Panamá


El 20 de diciembre de 1989 es una fecha imborrable en la memoria colectiva de los panameños, no solo por quienes fueron testigos de la sangrienta Invasión militar norteamericana en nuestro país, sino también por aquellos quienes resistieron en las calles la asonada gringera en defensa de nuestra Patria o aquellos que fueron víctimas de la masacre desmedida contra civiles panameños inocentes del rejuego de poderes en la geopolítica imperial que se vivía en nuestro suelo; hablamos de toda una generación de panameños que vieron como desenlace final de los 21 años de dictadura militar, el derramamiento de sangre, la violación de nuestra soberanía, la inmensurable violación de los Derechos Humanos (de toda índole), la complicidad de la elite oligárquica en contra de nuestro pueblo y la entrega cobarde y bochornosa del llamado “Hombre Fuerte” de Panamá a agentes norteamericanos: títere predilecto de los aparatos de contra-insurgencia y del narcotráfico estadounidense, auto-proclamado General y heredero de la tiranía militar pro-yankee del dictador Omar Torrijos Herrera y su doctrina de la Escuela de las Américas. 


Es para nosotros, como juventud revolucionaria y anti-imperialista, un deber moral reivindicar un año más de estos lamentables hechos para que no quede en el olvido el verdadero significado de conmemorar estas fechas: no dejar inconscientes, insensibles y huérfanas de   nuestra historia a las futuras generaciones. Al respecto, es oportuno destacar el orgullo que sentimos, y con firmeza señalamos, que esta juventud y el movimiento estudiantil revolucionario ha conmemorado cada uno de los 25 años que hasta hoy se cumplen de la Invasión militar estadounidense a nuestro suelo.

Desde el primer momento, en que como jóvenes tuvimos que afrontar la dura realidad en que nos encontrábamos, teniendo nuestra Universidad invadida y nuestras calles ensangrentadas, rechazábamos la presencia militar en nuestro suelo. El valeroso ejemplo de aquella dirigencia estudiantil que rechazo la presencia militar norteamericana en nuestro suelo y dentro de los predios universitarios, sobre todo en las difíciles condiciones en que nos encontrábamos los revolucionarios, se hace presente en nuestros días.

Es imperioso reconoce los esfuerzos del Gobierno Actual a través del Instituto Nacional de Cultura en promover esta serie de actividades culturales y educativas al cumplirse 25 años de aquella trágica fecha. Sin embargo, es fácil ver que por parte del Gobierno, estos esfuerzos se limitaran exclusivamente a la Invasión militar yankee para capturar a Noriega, ignorando la cronología de regímenes dictatoriales y la espuria burguesía vende-patria que gozó, lucró y se desarrolló plena e impunemente cual plaga capitalista a lo largo y ancho de todo el periodo dictatorial torrijista-norieguista que sangro la dignidad de nuestro pueblo.

Al respecto, es necesario no solo una campaña de concienciación coyuntural sobre el tema sino una revisión integral y una actualización profunda de nuestros textos educativos en nuestros centros de enseñanza y tratar de rescatar la poca conciencia de los estudiantes panameños sobre estos temas; hechos de nuestra historia que han sido acallados y censurados en nuestros planteles y textos educativos como parte de la involución formativa y educativa promovida por el fascismo en el periodo de Ricardo Martinelli para mantener en la ignorancia a la juventud estudiosa de nuestro país.
Es por esto, que el FER-29 hace necesario demandar del Gobierno Actual, que la cátedra de la Historia de Relaciones de Panamá con los Estados Unidos sea uno de estos primeros pasos destinados a fortalecer nuestra identidad y cultivar la memoria histórica en nuestros jóvenes sobre estos trágicos acontecimientos.

Para nosotros, aquellos oscuros días de diciembre tiene su reflejo en múltiples naciones del Mundo que aun hoy enfrentan la arremetida Imperialista y resisten firmemente ante la maquinaria guerrerista sedienta de horror, despojo y miseria que los Estados Unidos ha desplegado por el planeta en franca guerra contra la humanidad misma.

No podemos reivindicar la memoria de nuestros caídos sin entender el monstruo al que se enfrentaron. No podemos concienciar a nuestro pueblo mostrándole una visión subjetiva de lo que creemos que pasó aquella madrugada el 20 de diciembre, así como sus antecedentes; el pueblo panameño merece la verdad de lo que ocurrió y no seguir sosteniendo la misma campaña de silencio psicosocial apelando al olvido y al cansancio de los desesperanzados.

Por lo que en esta oportunidad, como jóvenes tenemos derecho a hacer los siguientes cuestionamientos:
  ¿Por medio de qué instrumento de derecho internacional, se hizo legal una Invasión militar sangrienta en nuestro país?
  ¿Cuál era la opinión de la CIA y el gobierno de los Estados Unidos ante el fraude electoral en 1984, un año después del ascenso al poder de Manuel Antonio Noriega?
  ¿Cuáles fueron las adineradas familias, medios de comunicación, empresarios y sectores de la llamada sociedad civil que servían y sostenían los intereses de la cúpulas militar que sostenían al régimen?
  ¿Por qué los organismos internacionales que previamente se mostraron activos aprobando el Embargo económico a Cuba, no fueron igual de beligerantes a la hora de rechazar la invasión sangrienta a nuestra soberanía y contra nuestro pueblo indefenso?

Y en estos días recientes, lo que vemos en los medios de comunicación es una especie de campaña “justificante” de la invasión militar a Panamá, mostrando imágenes del régimen de Noriega y la violación a los derechos humanos, la represión a los panameños y la escalada de violencia producida por las Fuerzas de Defensa y el Noriegato, pero en ningún momento hacen énfasis en las fuerzas del movimiento social que resistieron, que combatieron y que se sacrificaron por mejores días en nuestro país. Aquellos patriotitas independientes de militares y pequeño-burgueses gringeros que lucharon sin cansancio hasta el último día del régimen militar. Ocultan la historia y la moldean a sus intereses. 

Por ejemplo, las luchas del movimiento obrero y sindical en contra de las medidas económicas que afectaban a los panameños y que en muchas ocasiones pusieron a temblar a la Dictadura, o las luchas estudiantiles en las calles encabezadas por una dirigencia estudiantil revolucionaria y anti-imperialista del FER-29, que pago con sudor y sangre la defensa de nuestra Autonomía universitaria y el viraje gringero y pro-yankee que estaba dando la llamada sociedad civil para justificar una agresión a nuestro territorio. 

Al cumplirse 25 años de este genocidio cometido contra los panameños, debemos crear conciencia de una cosa: el Imperialismo estadounidense crea sus propios monstruos para luego colocarlos en naciones débiles como grandes Tiranos y luego tener una excusa para arrasar sus pueblos y sus recursos. 
Así hicieron con Saddam Hussein, luego de engordarlo con armamento, logística y recursos para hacerle la guerra a otros países, un día era un héroe y al otro un tirano. Luego vino la invasión a Irak por unas armas nucleares que jamás existieron. 
Así hicieron con Osama Bin Laden, entrenado por la CIA y con estrecha colaboración del Pentágono como guerrillero talibán contra la Unión Soviética. Luego lo hicieron culpable del auto-atentado que hizo Bush contra las Torres Gemelas para justificar luego su invasión y genocidio en el oriente Medio. 
Y así hicieron con Omar Torrijos y Noriega aquí: entrenados en la Escuela de las Américas, luego irrumpieron contra el autoritarismo arnulfista para mostrarse los héroes de una Revolución que jamás existió. Garantizaron el tráfico seguro de droga a Estados Unidos y luego se hicieron tiranos cuando no les servían más. Es decir, nuestro Istmo fue un laboratorio de armas y falsa-democracia útil a los Estados Unidos. Aquella noche, panameños vendepatrias festejaban en las calles con banderas estadounidenses la masacre a nuestro pueblo. Aún en nuestros procesos electorales, lo primero que hace los candidatos antes de las elecciones es ir a reunirse en la embajada gringa; lo siguiente que hacen luego de ganar una elección es ir a visitar la Casa Blanca. Todo sigue igual. Solo la determinación de justicia social añorada por nuestro pueblo, sufrido y engañado, y su despertar en la conciencia patriótica, nos dará Paz. 

Y siendo conscientes de que no hay otro camino que la liberación nacional y social por nuestros propios esfuerzos y sacrificios, del ajedrez geo-político estadounidense, nos llevara a levantar esfuerzos sociales determinados a lograr una sociedad sustentada en valores, principios e ideales, y nos hará dignos de reconstruir sobre la historia de vejámenes contra nuestro pueblo, un país democrático, libre y verdaderamente independiente. Lejos de ese objetivo, seguimos siendo peones de la partidocracia criolla, siempre serviles al Imperialismo estadounidense. Lejos de ello, estamos condenados a regresar al ayer. 

MORIR O VENCER!
FER FER FER! 

Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre
FER-29 PANAMÁ

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"Juramos ante el sagrado altar de la Patria y la memoria de nuestros héroes y mártires: Combatir el IMPERIALISMO y toda forma de dominación, donde quiera que se encuentre y luchar por una patria digna, soberana e independiente; Luchar contra la Oligarquía criolla, contra el Militarismo, contra toda forma de explotación u opresión y por una sociedad sin explotadores ni explotados, donde impere la Justicia social y prevalezcan los intereses del pueblo trabajador..."